La saliva disminuye el riesgo de padecer infecciones y caries. La correcta producción de saliva es imprescindible para tener buena salud bucal y mejor calidad de vida.

La xerostomía es la patología que define la falta de secreción salival y afecta a una cuarta parte de la población adulta.

La secreción de saliva se produce de manera automática y no somos conscientes de ello, pero cuando falta o disminuye, la salud bucal se deteriora rápidamente provocando graves consecuencias en la salud del paciente.

La aparición de caries y otras afecciones como la dificultad en la masticación, la deglución (ya que la saliva actúa como lubricante), dificultad al hablar, viscosidad de la saliva, halitosis… Llegan a afectar al paciente en su vida cotidiana, y disminuyen su calidad de vida. Otras graves consecuencias son el condicionamiento de la alimentación debido al deterioro de las piezas dentales y el aumento del hongo cándida. También cabe mencionar la dificultad del uso de determinadas prótesis dentales ya que la saliva favorece la sujeción de las mismas en la boca.

La saliva es el método de limpieza bucal más eficaz y disminuye la aparición de placa bacteriana. También protege el esmalte del diente. Igualmente disminuye la aparición de bacterias, gingivitis y ulceras bucales.

El síntoma más común de esta patología es la sensación de tener la boca seca, y la saliva viscosa.

Algunas de las causas que provocan disminución de la saliva son el consumo de medicamentos comúnmente recetados y otras enfermedades autoinmunes.

Las pautas que pueden mejorar la xerostomía son: Buena hidratación bebiendo agua, uso de humificadores para evitar ambientes excesivamente secos, estimulación de secreción salival a través de caramelos sin azúcar, enjuagues bucales, no fumar, evitar comidas copiosas…

Se recomienda a estos pacientes acudan a las revisiones cada seis meses para tomar medidas adecuadas y prevenir la aparición de caries. Una higiene adecuada y el uso periódico de flúor mejoran y fortalecen la salud bucal.