BLANQUEAMIENTOS

El blanqueamiento dental es un tratamiento estético que logra mejorar el color de los dientes, dejándolos más blancos y brillantes. Puede realizarse sobre todos los dientes o bien, sobre algún diente puntual que pueda haberse oscurecido tras una endodoncia o un traumatismo dental; a ésto lo llamamos blanqueamiento interno.

En la primera visita realizamos una revisión al paciente porque es importante que al comenzar el blanqueamiento toda la boca esté sana, es decir no exista la presencia de caries. Además haremos un estudio particular de cada paciente; es importante saber hábitos respecto a la alimentación, higiene bucal y si es fumador o no, ya que todo ello afecta directamente al tratamiento.

En la segunda visita hacemos una profilaxis minuciosa de toda la boca para eliminar todas las manchas exteriores y garantizar que los peróxidos difundan correctamente a toda la dentina de los dientes y el resultado del blanqueamiento sea homogéneo. Además tomamos unas medidas de ambas arcadas para obtener unos modelos y con ellos hacer unas férulas de blanqueamiento.

En la tercera visita comenzamos con 2 o 3 sesiones de unos 10-12 minutos en la que colocamos el gel blanqueador en los dientes y mientras les aplicamos luz. Una vez finalizado esta parte, entregamos una jeringa con el gel blanqueador que debe aplicar dentro de las férulas según las instrucciones impartidas en la consulta y ponérselas varias horas en casa. Las moléculas de peróxido se filtran a través del esmalte del diente y blanquea la dentina, que es el tejido que da color al diente y es el responsable de su tonalidad.

El tiempo varía según las indicaciones del doctor que individualiza cada caso. Dependiendo del tipo de tinción, hábitos y factores como la edad variará la temporalidad del tratamiento hasta alcanzar la tonalidad deseada evitando la sensibilidad dental.

Es importante realizar al menos dos citas más para ver la evolución y color final del blanqueamiento.