En este Blog tratamos de reflejar el riesgo real de contagio por Coronavirus que existe en las clínicas dentales e intentamos aclarar y concretar conceptos como  aerosoles o urgencias .

No es necesario que detallemos las características del Covid-19, ni que realicemos una descripción  general sobre dicha enfermedad ya que esa información es  conocida por todos debido a la constante información proporcionada por los medios de comunicación.  Sin embargo, si nos parece de vital importancia que se conozcan las implicaciones y otros detalles que implica dicha enfermedad en el trabajo de la clínica dental. 

La odontología es de los sectores profesionales con mayor índice de exposición, es decir, es un sector en el cual existe mayor riesgo de contagiarse y de contagiar el Covid-19 tanto a pacientes como a colaboradores que trabajan en la clínica dental. El trabajo de los dentistas requiere un contacto físico con el paciente que incumple el distanciamiento mínimo para reducir el riesgo de contagio del virus. Además la atención al paciente requiere trabajar en contacto físico dentro la cavidad bucal del mismo. En la cavidad bucal la presencia de saliva y gotas en el aire exhalado, e incluso sangre es habitual. Además el trabajo realizado por dentistas requiere el uso de ultrasonidos e instrumental rotatorios que producen aerosoles. El aerosol, es similar a un spray, a veces visible que contiene gotas de agua, saliva, sangre, microorganismos y otros desechos procedentes de la cavidad bucal de nuestro paciente. Estos aerosoles exhalados por el paciente y vaporizados, son obligatoriamente inhalados por el dentista y multiplican las posibilidades de contagio. Igualmente, los aerosoles se precipitan por la gravedad en todas las superficies próximas, (suelos, bandeja, sillón y resto del mobiliario del gabinete dental). (Otras bacterias pueden permanecer en el aire 24 horas).

Por todo ello, el Consejo General de Dentistas de España recomienda posponer cualquier tratamiento que no sea una “urgencia”. Urgencia, según la Organización Mundial de la Salud es un problema de gravedad que genera una necesidad inminente de atención inmediata e impostergable, como dolor, abscesos y traumatismos.